¿Por qué Hartmut?

Cierta vez en un Workshop para emprendedores el coach nos preguntó: «¿de qué te sientes afortunado?»

Mientras pensaba mi respuesta, uno de los asistentes alzó la mano y respondió así: «Que mi padre nos abandonará y yo y mis hermanos nunca tuviéramos suficiente».

«Wow, que valiente», pensé.

Por lo general solemos tener una relación conflictiva con este tipo de experiencias, las vemos como una mancha en nuestras vidas no susceptible de limpiarse, como un estigma que debe ser ocultado a toca costa.

Pero si tenemos la fortuna de contar con suficiente coraje o la guía oportuna de un amigo podremos integrar la aparentemente traumática experiencia en nuestro carácter, como hizo el emprendedor de más arriba, y visualizarla desde una perspectiva diferente: como el agrietamiento necesario inicial por el que entro la luz que requeríamos para ver.

Y de repente sentirnos agradecidos.

A la par de que la víctima desaparece.

Y con su partida recuperamos el control de nuestra vida, el poder para ejercer nuestra voluntad de forma alineada con nuestro propósito.

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Continúa el emprendedor: «Esto imprimió en mí un deseo por tener, un hambre por comerme el mundo que terminaría siendo el impulso que necesitaba para crear mi empresa sin la cuál no estaría aquí rodeado de emprendedores exitosos».

En mi caso tuve la fortuna de tener un padre que bebía alcohol en exceso y cierto nivel de adicción a las pastillas para dormir.

Al haber nacido durante la Segunda Guerra Mundial en Alemania, sufrió en carne propia los bombardeos de los aliados en los últimos años de la guerra.

No puedo decir que en sus zapatos yo no hubiera hecho lo mismo.

Si puedo decir que sus problemas con el alcohol y su adicción a las pastillas para dormir eran una forma de huir de una herida profunda que no pudo sanar y que causó en mí, su primogénito, una sensación de abandono y un sentimiento de vergüenza que se expresaban en mi carácter como indignación y violencia.

No me sentía orgulloso de mi padre.

Algo que todo hijo añora sentir.

Pese a ello, y al igual que el emprendedor que sufrió de escasez, esta particularidad de mi vida terminó definiendo en quién me convertí.

Tuvo dos efectos en mí.

El primero a incentivarme a buscar mentores por fuera de mi círculo familiar y a convertirme en un gran discriminador de expertos.

El hambre de un padre que me guíe me hizo buscar desde muy pequeño el consejo de multiplicidad de personas (padres de amigos, tíos, profesores, etc.) hasta llegar a los gurús que terminaron siendo vitales y a los que responsabilizo del 95% de mis hábitos de hoy en día.

Una de las personas más fascinantes que tuve la oportunidad de conocer y que me enseño el poder de la autenticidad fue Dan Sullivan.

El segundo efecto fue que en mi deseo de satisfacer la necesidad de sentirme orgulloso de mi padre me transforme en un individuo digno de sí mismo, en una persona que puede verse al espejo y no bajar la mirada.

A continuación las etapas por las que pasé, si deseas puedes ir a la última de ellas Hartmut Coach que es posiblemente la razón por la que estás aquí.

Hartmut el Rebelde

Desde que estuve en el colegio me di cuenta (a patadas y puñetes) que no era una persona igual al resto de mis compañeros.

Me aburría inmensamente, me distraía fácilmente, era indisciplinado, sacaba malas notas.

Pertenecía a un selecto grupo de dos o tres catalogados como revoltosos sin futuro (algunos aceptaron la sentencia y efectivamente no hicieron nada de sus vidas).

Así de grave.

Luego me enteraría que los emprendedores somos apenas el 5% de la población y que la tendencia al aburrimiento y rebeldía por no conformar con la sociedad son activos vitales. #FrasesHartmut

Hartmut el Emprendedor

Inclusive antes de graduarme de la universidad ya tenía algunos intentos de negocio fallidos y apenas me gradúe inicie esDinamico, empresa a través de la que vendía un servicio de correo seguro a agentes de aduanas para que pudiesen enviar sus trámites a la aduana.

Nos convertimos en la empresa más importante del segmento ofreciendo características tan simples como un sistema de backup y seguimiento de autorizaciones.

Aprendizaje que incorporaría después en Stupendo, la empresa con la que la saqué del estadio.

Debía escoger entre comprar una silla o un computador para el primer miembro de mi equipo Diego. Y dado que la silla no podía ejecutar Windows…

Hartmut el Exitoso

Con el conocimiento adquirido en mi primer emprendimiento con el que llegue a vender alrededor casi 600 mil al año, inicie Stupendo, que se convertiría en la plataforma más grande de factura electrónica de Ecuador y que internacionalizaría a Colombia y Perú.

¡Atendíamos al 30% de las 1000 empresas más grandes del Ecuador y procesábamos en su momento más de 15 millones de facturas mensuales!

Como dije, la sacamos del estadio.

Hartmut el Perdido

Luego de que Stupendo dejo de ser emprendimiento y se convirtió en empresa, cuando el niño se hizo adulto, la felicidad y sentimiento de crear algo más grande que mi desapareció.

No tenía que ver con que ya no tenía cosas que hacer, esto es una imposibilidad en la vida de un emprendedor, tenía que ver en que no tenía claridad del reto que enfrentaba.

No sabía cuál era mi siguiente paso.

LA VERDADERA MEDICIÓN DEL ÉXITO
NO ES CUANTO DINERO TENEMOS,
SINO CUANTO TIEMPO TENEMOS PARA
HACER LO QUE NOS GUSTA.

Hartmut Bock

En mi búsqueda de las razones detrás encontré que me había traicionado.

Había construido una identidad falsa basada en lo que quería el mundo de mí.

En vez de ser fiel a lo que yo quería, a mi propósito.

Así comenzó un viaje de regreso a quién realmente era.

Después de cientos de horas y dólares invertidos en lo que no servía y en lo que finalmente sí sirvió, descubrí la fórmula para hacer que mi empresa crezca y disfrutar de escalarla al mismo tiempo.

Hartmut el Famoso

Nuestro tamaño y desempeño llamo la atención de un Private Equity americano enfocado en comprar empresas de factura electrónica en la región. Luego de analizar la compañía me hizo una propuesta que no podía rechazar.

En el 2021 vendí mi compañía y luego de un par de iteraciones termine en la razón detrás de las letras que te encuentras leyendo.

Hartmut Coach

Luego de que las distracciones propias de un evento exit (invitaciones a invertir en proyectos sin futuro, iniciar y abandonar startups, hacer mentoring a emprendedores que no querían cambiar, etc.) tuve un espacio para reflexionar acerca de lo que realmente quería hacer.

Me di cuenta de:

  1. Me encanta aprender y la mejor forma de aprender es enseñando.
  2. Resolví el dolor enorme que significa crear una entidad llamada empresa con el objetivo de ser libre y obtener exactamente lo contrario.
  3. En un mundo donde la solución es un commodity (gracias a la IA) un coach que permita comprender el problema es el nuevo bien escaso.

Hoy en día me dedico a ayudar a emprendedores insatisfechos con sus resultados a organizar sus empresas para que continúen creciendo sin necesidad de que ellos deban sacrificar lo que más les importa en el proceso.

Si es tu caso que haz dejado de crecer y no sabes por donde empezar, déjame decirte algo…

Yo también estuve donde estás ahora y pensaba que no necesitaba ayuda. Al igual que tú, logré todo sin apoyo y conseguí el éxito. Sin embargo, llego un momento en que deje de crecer y la única forma en como pude encontrar nuevamente el camino fue gracias a otro emprendedor que ya había pasado por lo que yo estaba pasando.